Como buenos nerds que somos con Ana, no abrimos la compu ni para revisar el facebook. Siempre que voy a estudiar ecuaciones combinadas, fractales o cualquier tema de Matemática, Claudia, la mamá, me pide que me quede a comer y luego a dormir. Así que hoy amanecí en una cama casi al raz del suelo abrazando a Homero, el oso de peluche marron que le regalé a Ani en su cumpleaños numero 15 (una bobada).
Le conté a Ani mi sueño del otro día y que la chica se parecía sólo un poco a ella. Además ella lee el blog y sabe qué es lo que se me pasa por la cabeza. Así que la noche de ayer también estuvo compuesta de una filosofada de cosas de qué nos puede pasar y que nos pasaría.
Dentro de todas esas revelaciones me di cuenta de algo. La ilusión de toda mujer o de un hombre enamorado alejado de su ser amado; es que vuelva a sus brazos por arte de magia. Le dé un beso en la mejilla y lo invite a pasar la noche mas hermosa, para amanecer abrazado en el calor de sus besos.Obvio también sería bueno que luego de eso, se la juegue por vos o, quien sabe, tal vez te pague el taxi.
El problema son los riesgos cuando uno corre cuando se es amante, segundo, amigo con derecho, hueso, al pasar, o como quieran llamarle; es cuando ya estás enamorado y te choca cada palabra que te digan o que por el sólo hecho la repitan su nombre te metas en un tunel de los recuerdos y eso te vuelve un tarado de primera linea.
O que después de haber probado esa cama, sepas que lo que están haciendo, al otro día te va a matar la cabeza... porque fué solo un momento.
Martín.
Es muy lindo lo que decís sobre el amor... una forma de descripción sencilla y profunda (y por cierto entendible... no con esas guarangadas de palabrotas que la gente pone por hacerse la inteligente).
ResponderEliminarMe sigue resultando muy real y muy cercano cuando hablan de los ex... o será que pasamos por situaciones comunes?
Lo que contamos es lo que pasó, simple y sencillo. Creo que también todos solemos pasar por situaciones parecidas..
ResponderEliminarEs verdad...
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